Consejos de yoga para principiantes

Consejos de yoga para principiantes

Consejos de yoga para principiantes

Siempre hay una primera vez para todo, lo bonito del yoga es que puedes disfrutar de muchas primeras veces porque es un mundo inmenso. Aún me acuerdo con cariño de mis primeras clases como alumna, de mis primeras maestras y de esa sensación de no dar pie con bola. Tranquila nos pasa a todas.

Por eso, te quiero compartir unos consejos de yoga para principiantes que no quieren morir en el intento.

«Hasta que la nube no llore, ¿Cómo puede florecer el jardín?»
Rumi

Solamente importa las ganas que tienes de sentirte bien y aprender. Yoga no es un deporte, porque carece de competitividad. No importa cuando empieces a practicar ni en que condición física te encuentres, no dejes que la vergüenza o la inseguridad haga que te pierdas una experiencia tan bella y transformadora.

Así que cuando te estés preparando para tu clase, rechaza cualquier autocrítica sobre tu cuerpo o tu forma de hacer las cosas y repite conmigo: Soy yo misma, única y valiente.

Si acaso, compárate (con cariño) con tu yo de la primera clase. A veces pasa que te encuentras a ti misma mirando a una compañera que hace posturas imposibles para ti y te invade el pensamiento de que tu práctica no es buena porque no puedes hacer lo mismo. Deberías saber que esa compañera seguramente tiene los mismos pensamientos que tú. Pero tú no sabes cuanto trabajo hay detrás de esa postura extrema que ves realizar a otros, quizás te estás comparando con alguien que físicamente tiene unas características diferentes a las tuyas, o una trayectoria particular; quizás esa persona haya sido bailarina, lleva 10 años de práctica más que tú, no sabes si su práctica es saludable si quiera para ella misma. Lo que si debes saber es que todos hemos sido principiantes, así que el mejor consejo que te puedo dar es que mires tus pies, céntrate en lo que sucede dentro de tu esterilla, crea una base firme con amor hacia ti misma y tus compañeras y sigue tu propio camino.

Es de vital importancia que te prestes atención durante la práctica, observa tu cuerpo y respeta tus límites. Las clases grupales están pensadas de forma general para personas, en principio, sanas. Por eso es importante que te escuches y que sigas tu instinto:

No trabajes con dolor agudo, una cosa es un estiramiento sano y un poco incómodo y otra el dolor de un tejido o una articulación que se está lesionando.

No permitas que nadie te obligue a ir más allá de tus límites, sigue tu propia voz. Si algo no te está sentando bien, no lo hagas.

Permanece atenta a cómo entras en una postura y presta más conciencia aún a como sales de la postura. La mayoría de las lesiones se producen por falta de atención en el movimiento; hacer las cosas a lo loco puede provocar que tengas que parar tu práctica y nuestra meta es seguir practicando toda la vida. Así que adapta la postura a ti, a tu día, a como te sientes en ese momento y no al revés.

Si ya tienes una lesión, no dudes, pide ayuda y consejo a tu maestra para adaptar o modificar la asana de forma segura para que puedas seguir disfrutando al máximo.

Para que tu práctica sea segura es necesario que tu esterilla (tu gran compañera) responda a tus necesidades. Bueno no significa caro, tómate tu tiempo para elegir la que será, durante mucho tiempo, tu mejor acompañante en la práctica. Ella será tu verdadero rincón de yoga.

Pide información a tu maestra, a tus compañeras y elige una que se adapte perfectamente a tu vida y a tus necesidades. Si necesitas consejo puedes echarle un ojo a mi post «Cómo elegir una buena esterilla de yoga«.

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